Hoy es el Día Internacional de la Lucha contra el Cáncer de Mama, y nuestro #AOVEExpert de Oleícola Jaén,  tenía que estar dedicado al doctor Eduard Escrich y a todo su equipo de investigación, os explicamos el porqué.

El doctor Eduard Escrich está al frente de un grupo de investigación que lleva más de 30 años estudiando la relación entre la nutrición y el desarrollo del cáncer. Sus últimos resultados tienen como protagonista al aceite de oliva virgen extra y cuál es su papel en la prevención del cáncer de mama, una enfermedad que, según la Asociación Española Contra el Cáncer, es el más frecuente entre las mujeres de todo el mundo, con 22.000 diagnósticos anuales solo en España. Según sus investigaciones, el consumo de este tipo de aceite dentro de una dieta equilibrada y de un estilo de vida saludable podría tener un importante papel protector.

Los investigadores han descifrado una cascada completa de señales que desencadena el aceite de virgen en la célula tumoral mamaria, y concluyen que en sus efectos beneficiosos están implicados: una disminución de la actividad del oncogent P21Ras, cambios en las proteínas que conducen la señal hasta el ADN, la estimulación de la muerte de las células tumorales y un efecto protector contra el daño del material genético.

El consumo de AOVE ralentiza el crecimiento de tumores y reduce la malignidad del cáncer de mama. “El aceite de oliva es una grasa vegetal, un zumo podríamos decir, ya que presionando de manera mecánica la aceituna se puede conseguir aceite de forma natural. Como grasa es monoinsaturada, una de las saludables. Incluso, diría que es más que una grasa porque tiene multitud de componentes bioactivos que los laboratorios están demostrando que poseen muchas propiedades antioxidantes”

Este grupo lleva tres décadas investigando el efecto de la ingesta de grasas en la evolución del cáncer de mama y ha experimentado con ratas con cáncer a los que han tratado con diferentes dietas, y también con humanos. Hasta ahora, ya se sabía que la incidencia de los tumores de mama es sensiblemente inferior en los países de la cuenca del Mediterráneo, donde los aceites de oliva constituyen una parte fundamental de la dieta.

Los investigadores de la UAB hicieron un modelo experimental en ratas con cáncer de mama alimentadas con dietas ricas en aceite de oliva virgen extra o en aceite de semillas, y otra en humanos. En este experimento, el equipo del doctor Escrich ha demostrado que el aceite de oliva virgen extra frena la progresión del cáncer de mama y que lo hace a través de diversos y complejos mecanismos, entre los que destaca su acción inhibidora de las vías de proliferación de las células tumorales y la inducción de su muerte (proceso conocido como apoptosis).

Por otra parte, los investigadores también han concluido que el aceite de oliva virgen extra tiene desde edades tempranas “un efecto sobre el peso y la maduración sexual que sería compatible con un efecto protector de la glándula mamaria a la transformación neoplásica”, según ha informado la Interprofesional del Aceite de Oliva de España.

“La apuesta para la salud sería a través del aceite de oliva virgen extra”

El experimento también comprobó que los tumores de los individuos alimentados con dietas con aceite de oliva son de menor grado de malignidad (clínico y morfológico). El grupo ha descrito algunos de los mecanismos implicados en esta acción diferencial (la modulación de la expresión génica y del estado de diferenciación celular).

El doctor Escrich ha matizado que la mayor parte de las investigaciones indican que cuando la enfermedad ya existe por otros motivos, ciertas grasas, como el aceite de oliva virgen, frenarían su progresión, mientras que otras, como las grasas saturadas o las omega 6, cuando se ingieren en elevadas cantidades, acelerarían el curso clínico del cáncer de mama.

Source: OLEICOLA ANTIGUO

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