JAÉN ES SOSTENIBLE

Pedro Juan Lara Chaves. Responsable de la planta BIOLAND ENERGY

…»la biomasa, primera fuente de energía utilizada por el hombre hace miles de años»…

 

Jaén es la provincia de Andalucía con mayor extensión de cultivo del olivar. Para que nos hagamos una idea, el olivar de Jaén representa el 55% del total del cultivo del olivar de Andalucía, del que dependen más de 250.000 familias y supone alrededor del 40% del empleo agrario.

Todos conocemos el olivar por su riqueza y producción de aceite de oliva, pero su riqueza va mucho más allá de la producción de aceite. Existen otros productos o subproductos que la mayoría de la población, incluso los propios habitantes de la provincia, desconocen y no saben de su origen, gestión o uso. El olivar de Jaén, no solo nos genera anualmente un producto exquisito como es el aceite de oliva virgen, sino que además nos proporciona anualmente otros productos de gran aportación al sistema energético como son el hueso de aceituna, el orujillo, la leña de olivo, la poda del olivar e, incluso, la hoja de almazara. Estos productos engloban la Biomasa del Olivar.

Generalmente, la leña, el hueso de aceituna y el orujillo, han sido usados para aportar calor tanto a hogares como a procesos productivos de la industria (sobretodo en la propia industria olivarera). En lo que respecta a la hoja de almazara, su uso se ha destinado siempre a la realización de compost, asentamiento de caminos (mezclada con tierra), como nutriente para el suelo (cenizas) y como alimentación para el ganado. Pero la poda de olivo ha sido tradicionalmente quemada en el campo, con los peligros e inconvenientes que ello conlleva. No hay año que no vaya en el coche por la carretera y observe con pena, gran cantidad de penachos de humo, donde se desperdicia energía como si de grifos de agua abiertos se tratase.

Pero en los últimos años, el entendimiento de la biomasa, por parte de la sociedad y, en especial, de los agricultores, está cambiando. Aunque muy lentamente, cada día son más las personas, agricultores o empresas que se están dando cuenta de que tenemos entre manos un enorme potencial de energía que estamos desaprovechando año tras año, de precio/coste mucho más bajo que los combustibles fósiles y respetuosa con el medio ambiente, ya que la utilización de la biomasa del olivar como combustible representa un balance neutro en las emisiones de Dióxido de Carbono (CO₂) a la atmósfera y no contribuye al calentamiento global del planeta.

Si hablamos de este potencial de biomasa en números se puede decir que, de las 586.000 hectáreas de cultivo del olivar que tiene la provincia de Jaén, en una campaña buena, se pueden generan cada año entre 200.000 – 300.000 toneladas de hueso de aceituna, 700.000 – 800.000 toneladas de orujillo y 800.000 – 900.000 toneladas de poda de olivar. A lo que hay que sumar la hoja de almazara, cuya estimación es más complicada, pero que puede estar por encima de las 50.000 toneladas anuales. En la provincia, hay actualmente cerca de 650.000 habitantes. Según indican las estadísticas, cada habitante consume al año una media de 1,5 tep (Tonelada Equivalente de Petróleo). Haciendo números generales y para que entendamos un poco mejor el alcance de este montante de biomasa, si tenemos en cuenta la energía térmica que esta biomasa podría ser capaz de aportarnos, se podría abastecer a más del 70% de la población de la provincia. Además de la generación de empleo, directo e indirecto, que el aprovechamiento de esta biomasa supondría.

En la actualidad, los estudios son mucho más numerosos y la tecnología está muy avanzada en materia de biomasa. Si es verdad, que la situación económica que estamos viviendo en los últimos años ha paralizado el progreso de esta energía, al igual que el progreso y avance en otros muchos campos. Pero no obstante, son varios los proyectos que están en estudio y otros que ya están en proceso de ejecución como es el caso de Bioland Energy, del que tengo la suerte de participar.

Bioland apuesta por continuar la labor del Grupo Oleícola Jaén y completar el ciclo de aprovechamiento del cultivo del olivar, no solo gestionando el alperujo proveniente de las almazaras y cooperativas de la provincia, sino también generando energía eléctrica a partir de la gasificación de biomasa, actividad que la empresa tiene en proyecto de estudio.

Como han podido observar y, como dice el título del artículo, una buena gestión y planificación del aprovechamiento del olivar, puede llevar a Jaén a ser una provincia auto-sostenible mediante el uso de una energía limpia y renovable. Si a la energía de la biomasa le sumamos la aportación del resto de energías renovables de las que disponemos como solar, hidráulica, eólica, la provincia de Jaén podría llegar a ser un icono de referencia nacional e, incluso, mundial.

Pedro Juan Lara Chaves

Responsable de la planta BIOLAND ENERGY

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