No se conoce con certeza quién hizo el primer huevo frito, ya que la técnica de freír huevos es muy antigua y se remonta a tiempos prehistóricos. Es probable que las personas hayan descubierto que podían freír huevos de forma accidental cuando cocinaban alimentos en una sartén caliente.
La avicultura llegaría a España con los romanos, y sería desarrollada por los musulmanes. Aunque, si se tiene en cuenta que los fenicios fueron los primeros en comercializar el aceite de oliva, puede pensarse en un primer huevo frito peninsular allá por el año 1000 a.C.
En un texto antiguo, el filósofo andalusí Averroes mencionó por primera vez el delicioso plato de huevos fritos, y recomendó que se usara una cantidad generosa de aceite de oliva fresco y de baja acidez para hacerlos de la mejor manera posible.
En su obra “Vieja friendo huevos”, pintada en 1618, Velázquez retrató la imagen de este humilde y sabroso plato de cocina. Aunque existe un debate sobre si la anciana en la pintura está friendo o escalfando los huevos.

En una sartén antiadherente, cubre el fondo de la misma con aceite de oliva virgen extra de cosecha temprana (Octubre-Noviembre). Para que sea perfecto esta sería la cantidad adecuada, pero puedes poner menos si lo deseas.
Calienta el aceite de oliva virgen extra de cualquier variedad de Oleícola Jaén, a fuego medio-bajo. Es importante que no se caliente demasiado para evitar que se queme el aceite y se arruine el sabor del huevo. Aunque puedes elegir la variedad que quieras, nosotros te recomendamos la variedad PICUAL, conseguirás un plato que te elevará al mismísimo cielo.

Te recomendamos que los huevos sean frescos y de gallinas felices, que estén a temperatura ambiente. Siempre puedes sacarlos 1 o 2 horas antes de la nevera. Una vez que el aceite esté caliente, rompe el huevo y colócalo con cuidado en la sartén. Asegúrate de que el huevo esté fresco para evitar que se rompa la yema.

Deja que el huevo se cocine durante 2-3 minutos a fuego medio-bajo hasta que la clara esté cocida y con los filos tostados y la yema todavía esté líquida.
Con una espátula, cuidadosamente levanta el huevo de la sartén y colócalo en un plato.
Vierte un poco del aceite de la sartén por encima.
Sazona con sal y disfruta tu huevo frito en aceite de oliva virgen extra.
Para convertir un plato tan sencillo en un manjar digno de un cuadro de Velázquez, la clave reside en la estabilidad y el carácter del aceite en la sartén. Te recomendamos un aceite de oliva picual para obtener ese borde tostado y sabor celestial que recomendamos en esta receta, ya que es la variedad que mejor soporta las temperaturas de fritura.
Si buscas la máxima intensidad y los aromas más frescos de la nueva campaña, puedes utilizar nuestro aceite de oliva puro para elevar el plato a una categoría gourmet. Además, para que nunca falte este ingrediente esencial en tu cocina diaria, siempre puedes contar con nuestra garrafa de aceite de oliva o nuestro formato de aceite de oliva virgen extra de 3L, asegurando salud y tradición en cada huevo frito.
¡Muchas gracias por confiar en Oleícola Jaén!