Un coulant clásico llevado al terreno gourmet gracias a los matices del chocolate con aceite de oliva: intensidad de cacao, un punto picante elegante de guindilla y la sedosidad del AOVE que redondea el conjunto. El resultado es un postre cálido, con contraste y mucha personalidad, muy alineado con la narrativa sensorial de Oleícola Jaén.
Remueve hasta lograr una textura lisa, brillante y homogénea.¡Muchas gracias por confiar en Oleícola Jaén!